jueves 23 septiembre, 2021

EN ENTREVISTA ROBERTO QUINTANILLA

Roberto Quintanilla Buendía, hijo de Roberto Quintanilla Soberanes, el hermano más chico de la exitosa familia Quintanilla Soberanes, que durante los años setentas revolucionaron a la industria del autotransporte de carga, a través de su empresa, Auto Express Mexicano, compañía que durante varios años lideró el mercado nacional, siendo sinónimo de profesionalismo y excelencia, compartió en exclusiva para Revista Hombre Camión, su legado familiar en el autotransporte, la expansión y consolidación de su empresa Grupo Transportes Quintanilla, así como los retos que ha enfrentado durante sus tres periodos al frente de la Central de Servicios de Carga de Nuevo Laredo (CENSECAR). 

Quintanilla Buendía nació en el año de 1947, hijo de Roberto Quintanilla y Consuelo B. De Quintanilla,  se formó entre motores, tractocamiones y líneas de reparto; vio de primera mano cómo su padre y sus tíos Ernesto, Marcelo y Guadalupe formaron en el patio de la Central de Líneas de la Ciudad de México, Auto Express Mexicano, empresa que en sus años lideró el mercado de carga, y que posteriormente, tras la muerte de sus principales impulsores, iría decayendo durante la década siguiente; sin embargo, la segunda generación de los Quintanilla impulsaría nuevos negocios dentro del mismo segmento; su primo Miguel Quintanilla Rebollar, llegaría incluso a la presidencia de la Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (CANACAR) y lograría la consolidación de su empresa Transportistas Unidos Mexicanos (TUM). 

En 1979, Roberto Quintanilla, adquirió de su hermano Alberto, Grupo Transportes Quintanilla, iniciando operaciones con tan sólo cinco unidades. Actualmente, y como resultado del esfuerzo y la dedicación de la familia, la empresa se ha consolidado en Nuevo Laredo como un referente en el negocio de importación y exportación, contando con una flota que supera las 300 unidades propias, operando a través de sus sucursales en Monterrey, México, Toluca, Puebla, Aguascalientes, y Laredo, Texas. 

El 80% de las operaciones de Grupo Transportes Quintanilla se desarrolla en el ramo internacional, mediante intercambios con el extranjero; mientras que, el 20% restante está relacionado a servicios de carga nacional domestica, especializándose en caja seca y caja con temperatura controlada.  

Roberto Quintanilla es un hombre de familia, que se casó en junio de 1969, con Guadalupe F. De Quintanilla,  una mujer tenaz, educada y amable, con quien procreó cuatro hijos: Michelle, Rodolfo, Rolando y Roberto; los dos últimos participan dentro de la compañía, el primero colabora de manera estrecha en las labores de la matriz en Nuevo Laredo, mientras que el segundo, se desempeña en la logística de los almacenes de distribución en Laredo, Texas.  

“Grupo Transportes Quintanilla es una empresa 100% familiar, estoy convencido de que nuestro éxito y nuestra mayor fortaleza son nuestros operadores, nuestro personal administrativo y de mantenimiento, a ellos debemos lo que somos. Se merecen una medalla, el verdadero reconocimiento de nuestra empresa”

La segunda pasión de Roberto Quintanilla está en el automovilismo, deporte al que entregó su pasión y esfuerzo durante la década de los setentas, época en la que se encargó de impulsar la formación de pilotos mexicanos, a través de su escudería “Roquin Motor Sport”, la cual contó con el apoyo de la escudería Telmex, en las mismas épocas donde cobró relevancia Adrián Fernández

En 1995, y como resultado lógico de su crecimiento en el autotransporte de carga, la Central de Servicios de Carga de Nuevo Laredo (CENSECAR) le confió su titularidad para una primera gestión, la cual duraría dos años, y posteriormente retomaría para un nuevo periodo bienal en 1999. 

Roberto Quintanilla regresó para una nueva gestión en la presidencia de CENSECAR en 2018, la cual espera entregar el próximo mes de abril, asegurando que cada una de sus gestiones al frente de la oficina le ha traído nuevos y grandes retos, siendo ésta última, una gestión más desafiante, al incluir nuevos procesos de digitalización que han permitido a eficientar y transparentar sus servicios. 

“He estado presente desde que inició la CENSECAR, mi tío Marcelo y mi padre Roberto Quintanilla fueron los primeros que convencieron a los transportistas locales de unirse y dejarse representar por una institución que los acompañara durante el boom de contenedores y mercancías que se dio en 1974. A la fecha CENSECAR sigue siendo la única oficina que aún conserva la concesión de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes,  y cuenta con una autorización por parte del SAT para poder emitir las importaciones temporales”. 

Rumbo al fin de su tercera gestión al frente de la organización, Roberto Quintanilla espera entregar una empresa actualizada, competitiva y eficiente, que responda a las necesidades del gremio y acompañe a los transportistas en su difícil oficio. 

CENSECAR está consciente del déficit de operadores  que existe en el país, por eso, impulsan la profesionalización del segmento, y colaboran de manera cercana con el Centro de Capacitación para el Trabajo Industrial (CECATI) de Nuevo Laredo, y la Universidad de Tamaulipas, donde gracias a la inversión directa del Gobierno del Estado y la participación de los propios transportistas se ha conseguido mejorar la capacitación de los jóvenes a través de camiones, donados en comodato por parte de los propios fabricantes, y la colocación de simuladores que les ayuden a perfeccionar sus habilidades. 

Roberto Quintanilla sabe que existen grandes ofertas de trabajo para los operadores en Estados Unidos y Canadá, sin embargo, está confiado en que hay mucho talento que no emigra, y le desea la mejor de las suertes a aquellos que logran una la oportunidad laboral en el extranjero, ya que sabe que el oficio del autotransporte es difícil y pesado, y no siempre bien remunerado en nuestro país. Por eso, y como una forma de cuantificar, valorar y reconocer a los operadores, se realizó en la pista del Centro Cultural de Nuevo Laredo, la edición 2020 de Master Truck, una competencia de dos rondas donde 40 participantes dieron cátedra de talento y destreza al volante. 

Por otra parte, Quintanilla Buendía enfatizó el liderazgo comercial del cruce fronterizo de Nuevo Laredo, el cual,  en 2019, superó a Los Ángeles en mayor movimiento de carga y dinero, sin embargo, admitió que la capacidad del puente diseñado hace 10 años para 15,000 cruces diarios, ha quedado rebasada, destacando el esfuerzo titánico que los transportistas, las autoridades aduanales y las agencias aduaneras han realizado para sacar adelante diariamente la gran carga de trabajo,  por lo que adelantó que ya están elaborando en conjunta a las autoridades de México y Estados Unidos un proyecto a largo plazo que resuelva los tiempos de cruce, ya que, de acuerdo a las estadísticas de crecimiento del área, se estima que en 5 años, los cruces podrían tardar hasta casi un día. 

Finalmente y con respecto al paro que se suscitó el pasado 11 de diciembre en el Puente 3, de Nuevo Laredo, el presidente de CENSECAR aseguró que comparte el sentir de los operadores, quienes debido a la determinación de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) han tenido que enviar camiones y cajas vacías de carga de México a Estados Unidos por el puente Internacional “Solidaridad”, frontera de Colombia, Nuevo León con Laredo, Texas, incrementando los tiempos de traslados, y el costo del diésel, asegurando que, de no conseguirse una mejor alternativa para los Hombres Camión, este tipo de paros seguirán ocurriendo. 

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