De acuerdo con la información presentada por Petróleos Mexicanos, al cierre del año fiscal 2020, la deuda que la empresa paraestatal tiene con sus proveedores aumentó en un 43%, como consecuencia del complicado periodo que padeció la industria a consecuencia de la pandemia por COVID-19.

El balance general de la empresa señala un incremento en los pasivos por 89,959 millones de pesos con respecto a las cifras presentadas al cierre de 2019, año en el que, la deuda, ya había presentado un incremento del 38%, por lo que, Pemex ha duplicado su deuda en lo que va de la presente administración, pues, en perspectiva, la deuda con proveedores pasó de representar el 38.1% a ser el 89.3% de su activo circulante.

Al respecto, miembros de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) informaron que, Petróleos Mexicanos no cumplió durante el año pasado con sus obligaciones a miles de contratistas, ya que los cobros requeridos fueron aplazados a un plazo mayor, renegociados, o desconocidos por falta de ingresos públicos, ahogando a las empresas del sector energético que prestaron sus servicios a la paraestatal.

Enoch Castellanos, presidente de la Cámara Nacional de la Industria de la Transformación (Canacintra) informó que, Pemex adeuda a 520 empresas pertenecientes al organismo, un total de 140,000 millones de pesos, y aseguró que la situación financiera del organismo, es mucho más delicado de lo que se presenta en cifras oficiales, pues Pemex no registra la deuda de proveedores de sectores como el metalmecánico, industria química, fabricantes de materiales de construcción, de bienes de capital, vidrio o papel, y los registra bajo el término pagos no reconocidos.

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