El Centro SICT (Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes) ha anunciado un avance decisivo en la infraestructura del sureste mexicano: la colocación de las últimas 6 trabes de las 1,658 que conforman la superestructura del Puente Vehicular Nichupté.
Con la instalación de estas vigas en los claros 176–177 y 177–178 —zona crítica correspondiente al canal de navegación—, el proyecto alcanza el 100% de su estructura de soporte, marcando el fin de la etapa constructiva más compleja desde el punto de vista técnico y logístico.
Ingeniería de vanguardia para el autotransporte
La obra no solo destaca por su longitud y estética, sino por el rigor técnico necesario para habilitar una vía de calidad internacional en un entorno de alta demanda. Para el sector del autotransporte, este avance significa:
- Optimización de tiempos: Una alternativa directa para el flujo vehicular que descongestionará las vías principales de la zona hotelera de Cancún.
- Seguridad Vial: Una estructura diseñada bajo estándares de alta resistencia para garantizar traslados seguros tanto para el transporte de pasajeros como para servicios logísticos.
- Conectividad Estratégica: El cierre de la superestructura coloca a la obra en la recta final para transformar la dinámica de movilidad en una de las regiones turísticas más importantes del mundo.
La finalización del montaje de trabes permite iniciar las fases de pavimentación, señalización y detalles finales. Según el reporte del Centro SICT Quintana Roo, este hito representa el cumplimiento de un compromiso con la modernización de la red carretera federal, asegurando una infraestructura que soporte el crecimiento económico del estado.
“Este avance representa el cierre de una de las etapas constructivas más complejas y nos coloca en la recta final para transformar la movilidad de Cancún”, señaló la dependencia.
Con este paso firme, el Gobierno de México y la SICT se preparan para la entrega de una obra que promete ser el nuevo referente de la conectividad en el Caribe Mexicano.







