El puerto de Manzanillo reafirma su posición como la columna vertebral del comercio exterior en México. Según las cifras más recientes de la Coordinación General de Puertos y Marina Mercante de la SEMAR, durante el cierre de 2025, el recinto colimense operó 4 de cada 10 contenedores que circularon por el sistema portuario nacional.
El reporte anual destaca que México alcanzó un movimiento total de 9,529,886 TEUs. De este gran total, Manzanillo gestionó por sí solo 3,893,357 TEUs, lo que representa casi el 41% del volumen nacional.
Este flujo de carga subraya la dependencia positiva que el sector del autotransporte tiene con este nodo logístico, ya que el resto de los puertos del país se dividieron los 5.6 millones de contenedores restantes.
Un imán para la inversión y el transporte
La relevancia de Manzanillo no es coincidencia. Su ubicación estratégica en la Cuenca del Pacífico lo convierte en el puente natural con el mercado asiático, el principal motor de importaciones para el país. Para las empresas transportistas y operadores logísticos, estas cifras confirman que el puerto no solo es el más activo, sino también el más confiable y atractivo para la inversión en infraestructura.
“Manzanillo es un enlace comercial insustituible. Su capacidad operativa y su conectividad con el centro del país lo mantienen como el destino predilecto para el flujo de mercancías”, señalan expertos del sector.







