Como parte de la estrategia para fortalecer la infraestructura logística en el sur del país, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) concluyó la reconstrucción y modernización de cinco puentes federales clave en Guerrero. Con una inversión de 323 millones de pesos, estas obras garantizan la seguridad y continuidad operativa en rutas fundamentales para el autotransporte de carga y pasajeros.
Tras los daños sufridos por el huracán John, la SICT no solo restauró la conectividad, sino que implementó un rediseño estructural bajo el concepto de “infraestructura a prueba de ciclones”. Estas mejoras incluyen la ampliación de carriles, elevación de rasantes y correcciones de trazo para optimizar el tránsito de vehículos pesados.
Ingeniería de Resiliencia en Rutas Estratégicas
El proyecto de mayor complejidad técnica fue el Puente “Omitlán”, ubicado en la Ruta 198 (tramo Tierra Colorada-Cruz Grande). Con 220 metros de longitud, la estructura fue rediseñada para ser siete metros más alta que la anterior, evitando que futuros desbordamientos del río afecten la circulación. Su nueva base cuenta con cimentación profunda y vigas metálicas de alta resistencia.
En la Ruta 95 (Chilpancingo-Acapulco), el Puente “Ing. Alfredo Mendizábal” recibió una inversión de 67 millones de pesos. Los trabajos incluyeron la construcción de un carril adicional y el reforzamiento de cimientos con 252 metros de muros de concreto, facilitando el flujo vehicular en una de las arterias más transitadas del estado.
Por su parte, el Puente Acahuizotla, situado en el Libramiento Norte de Acapulco, representa una mejora significativa en seguridad vial. La SICT corrigió el trazo en curva para convertirlo en una sección recta de 30 metros, eliminando un punto crítico de riesgo y utilizando una superestructura de losa sobre trabes presforzadas.
Conectividad y Seguridad para el Sector Transporte
Las obras se complementan con la rehabilitación del Puente La Olla en la carretera Cuernavaca-Chilpancingo, ahora con un ancho de 13 metros y muros de contención robustos, y el Puente Tlapaneco I en la ruta hacia Acatlán de Osorio, el cual fue dotado de una nueva estructura de concreto reforzado.
En total, estos cinco puentes suman más de 528 metros lineales de infraestructura de vanguardia. Esta intervención es la punta de lanza del Programa Carretero de Guerrero, que en 2025 ejerció un presupuesto de 1,880 millones de pesos, incluyendo la atención a 63 puentes estatales y diversos tramos carreteros, asegurando que el corredor logístico del Pacífico se mantenga operativo incluso ante las condiciones climáticas más adversas.







