El aire también pesa cuando se trata de mover mercancías. Cada vez que un vehículo de carga circula por carretera debe vencer la resistencia del viento, lo que requiere un esfuerzo energético adicional que, en unidades con combustibles fósiles, se traduce directamente en un mayor consumo de diésel y mayores emisiones a la atmósfera.
La dimensión del reto es considerable a nivel global. De acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (IEA), en 2024 el transporte por carretera generó más de 6,000 millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) en todo el mundo. De esta cifra, aproximadamente el 33% provino del autotransporte de carga, lo que pone de manifiesto la urgencia de avanzar hacia modelos operativos más eficientes y limpios.
Ante este panorama, TIP México ha integrado soluciones aerodinámicas clave en sus flotas, destacando el uso de faldones laterales en cajas secas. Esta tecnología reduce la turbulencia y la resistencia del aire, optimizando el rendimiento del combustible y disminuyendo de forma directa la huella de carbono generada por la operación.
Inversión estratégica en movilidad sostenible
Como parte de esta estrategia de descarbonización e innovación, TIP México concretó en 2024 un esquema de financiamiento sostenible con BBVA Leasing México por un monto superior a los 276 millones de pesos. Estos recursos se destinaron al arrendamiento de 299 cajas secas y semirremolques equipados con tecnología aerodinámica de vanguardia, combinando valor operativo para sus clientes con responsabilidad ambiental.
“La movilidad sostenible también consiste en encontrar oportunidades para hacer más eficiente lo que ya existe. En el transporte de carga, donde cada unidad recorre grandes distancias, mejorar el desempeño de un equipo puede contribuir a reducir consumo y emisiones sin que la transición dependa únicamente de cambiar de tecnología”, destacó Alicia Acosta, Gerente de ESG de TIP México.
Avanzar hacia una movilidad con menor impacto ambiental requiere de una visión integral. Si bien la electrificación continuará ganando terreno como una alternativa relevante, la optimización de las flotas actuales que operan en las cadenas de suministro sigue siendo fundamental. La descarbonización del transporte no siempre exige reemplazar el vehículo por completo; muchas veces comienza por aprender a moverlo de forma más inteligente y eficiente.







