En un evento que marca un antes y un después para la logística y el transporte en la región del Caribe mexicano, la Presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la inauguración del Puente Vehicular Nichupté. Esta megaobra de infraestructura, que se posiciona como el segundo puente más largo de Latinoamérica sobre un cuerpo de agua, busca aliviar el colapso vial que históricamente ha afectado a la Zona Hotelera de Cancún.
El nuevo viaducto cuenta con una longitud de 11.2 kilómetros y una sección transversal diseñada para maximizar el flujo vehicular bajo un esquema de eficiencia:
- Configuración de carriles: Tres carriles de circulación, incluyendo uno reversible para adaptarse a las horas pico de entrada y salida de la zona turística.
- Movilidad alternativa: Incorporación de una ciclovía bidireccional.
- Conectividad estratégica: Se anunció el inicio de la construcción del Distribuidor Vial Kukulcán, el cual conectará uno de los extremos del puente y se prevé esté concluido en octubre de este año, según informó el titular de la SICT, Jesús Esteva Medina.
Para el sector del transporte, la obra representa una reducción drástica en los costos de operación y tiempos de ciclo. Al disminuir el trayecto de más de dos horas a solo 10 minutos, se garantiza una mayor puntualidad en el transporte de personal y servicios logísticos.
“Esta obra devuelve tiempo de vida a las y los quintanarroenses que trabajan en la zona turística”, afirmó la gobernadora Mara Lezama, subrayando que la mejora en la movilidad es, ante todo, una cuestión de justicia social y calidad de vida para los trabajadores.
El proyecto no solo impacta al transporte de carga y servicios, sino que beneficia directamente a:
- Habitantes: Más de 1 millón 320 mil residentes de los municipios de Benito Juárez, Puerto Morelos, Solidaridad, Isla Mujeres y Lázaro Cárdenas.
- Turismo: Flujo optimizado para los 20 millones de turistas que visitan el destino anualmente.







